viernes, 31 de diciembre de 2010

Anfibología dantesca


Vos fuiste mi Virgilio:
guiaste mi corazón por el Infierno.

De Dulce y doliente ayer.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ñe'ënga jarýi gratis urbi et orbi



En este enlace dejo mi último libro, el que contiene ñe'ënga de mi propia cosecha e ilustraciones del capo Nico Espinosa:

domingo, 12 de diciembre de 2010

CUANDO LLEGUE EL ALBA

El poeta Eulo García lanzó a finales de octubre un libro titulado Gris. Entre sus varias páginas de alta poesía, se puede encontrar esta gema, una sublime amalgama de fondo y forma:

I
Qué haré entonces
con su cuerpo luminoso,

su cabello fuego derramado
en la almohada,
con sus ráfagas que descienden
en su torbellino negro.

Qué haré con los besos
desparramados entre las sábanas
y las gotas de silencio
que retumban en nuestros cuerpos.

Amanece ahora,
implacable,
y yo no sé qué hacer con tanta belleza
acurrucada a mi lado.

II

¿Cómo protegerla de la demencia
del asfalto, las corridas y los empujones
de los señores de la ciudad?
¿Cómo protegerla de las bocinas y los caños de escape,
de los semáforos en rojo
y los colectivos apurados?

¿Cómo protegerla del hastío
inagotable que provocan
los amaneceres
en la ficta ciudad
abandonada...?

III

Salimos.

Salgo.

El mundo nos vomita
su realidad amanecida.

Caminamos esquivando
balas sucias como hombres.

Mis dedos
se mueven
cual sus ojos

buscando a la mujer que camina a mi lado,

la mujer semilla
que cubre
con mantas
a la mujer sedienta
que anoche fue libre
con mi libertad desnuda.

viernes, 26 de noviembre de 2010

En los dominios del Hamakakeru Ryu No Hirameki

¿El lugar? Honshū, la mayor de las islas del archipiélago japonés. Conozcamos a J., un escritor paraguayo que está de vacaciones por las tierras del sol naciente. Como todo turista, J. transita las bellezas que el país tiene para ofrecer, que no son pocas. Ahora está en Kioto, ciudad donde late el Japón tradicional, en contraposición a la monstruosa urbe futurista que representa Tokio. Durante más de mil años, Kioto supo llevar con hidalguía y orgullo la cinta que la acreditaba como la capital del país. Los templos y atractivos turísticos están regados por su geografía.

Paraguayo y tercermundista, J. está alegremente sorprendido de la limpieza que reina en el ómnibus de la línea 101 que lo lleva al Templo Dorado, maravillado de su impecable condición mecánica, del civilizadísimo conductor que, con inmaculados guantes blancos en las manos, guía el vehículo por las calles como si nadie lo estuviera persiguiendo para darle caza.

Llegan a la parada. J. muestra al chofer el one day pass ticket que había comprado y desciende con premura. Se dirige con resolución inquisidora al Templo Dorado, cuyas fotografías había contemplado en un sitio web. Al minuto, la mañana se desmigaja con amargura. J. cae en la cuenta de que en su apuro tercermundista por descender del vehículo, olvidó su mochila en el asiento contiguo al que antes ocupaba.

Es el fin. Casi todo lo que trajo está allí: pasaporte, tarjetas de crédito, cámara fotográfica. Resignado ante el guión maligno de la indolente realidad llega al Templo Dorado, el monumento le parece todavía menos bonito que en los sitios web visitados. De igual modo, toma fotografías del edificio con el ojo de la cámara de un Iphone, que no es lo mismo pero que es algo.

Termina prontamente la visita al lugar, regresa al hotel y comenta al recepcionista lo sucedido. Éste pregunta a qué hora se dio el hecho, en qué línea de ómnibus, cual fue la parada. J. se sorprende, siempre pensó que los japoneses eran reservados, pero este le había salido parlanchín e inquisidor (quizá fuera un escritor). De todos modos, responde las preguntas concienzudamente. El recepcionista toma el teléfono y mezcla sílabas y sílabas. El idioma japonés llena los oídos de J. Finalmente, la llamada llega a su fin. El recepcionista garabatea unas telarañitas en un papel y al tiempo de extendérselo a J. le informa que puede ir a retirar su mochila cuando quiera, que las instrucciones para el taxista estaban en la pieza de papel.

Paraguayo y tercermundista, J. entreabre una sonrisa de desconfianza. Pero hay mucha seguridad en las palabras del recepcionista, hay demasiada convicción en el inglés raramente tan bien pronunciado de su interlocutor nipón. Llama un taxi y acude al lugar indicado por el recepcionista. Encuentra la Oficina de Objetos Perdidos de la empresa de transporte. Se identifica. Lo estaban ya esperando. Luego del saludo protocolar, su mochila hace una señorial aparición.

Paraguayo y tercermundista, J. se apresura a revisar cada compartimento para comprobar si faltaba algo. Todo está allí, intacto. J. sabe que si perdía la mochila en su país, con seguridad la misma terminaría en casa del primero que la divisara. La amabilidad de los que están en esa oficina es genuina. Y están auténticamente sorprendidos de que a J. le sorprenda la recuperación de lo extraviado.

¿De qué país? pregunta quien le entregó la mochila.
De Paraguay responde J.
Ustedes tienen un equipo muy fuerte replica sin amargura el japonés y entonces J. recuerda que hace apenas unos meses, en el mundial sudafricano, La Albirroja había eliminado en octavos de final al equipo nipón, en una aguerrida tanda de penales.

Paraguayo y tercermundista, J. intenta dar una propina a quien le entregó su extraviada pertenencia. Éste la rechaza con una sonrisa y coloca dos barras de chocolate en la boca aun abierta de la mochila. A J. le cuesta todavía entender todo lo que acaba de vivir en tan corto tiempo. La honestidad de 24 quilates de una gente de otra madera. O ese planeta no era la Tierra o era en realidad posible tener otro país.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fallo I Certamen Internacional de Relatos "Torremocha"

El día 15 de noviembre de 2010 un jurado compuesto por Virtudes Barea, Psicóloga; Francisco Martínez Hoyos, Doctor en Historia y escritor; Salvador Moreno, periodista y escritor, Director de la revista Belianís; y José Antonio Quesada, editor de Ediciones Rubeo, declara ganador del I Certamen Internacional de Relatos Torremocha a D. Antonio José Quesada Sánchez por su cuento “El hombre que leía a Dumas”, quedando como finalistas las siguientes obras:

-Un cadáver inoportuno, de D. Juan Carlos Garrido del Pozo.

-La criada, de D. Marcelo Choren.

-Agostinho Vieira, de D. Carlos de Tomás.

-El fumigador, de Dª Nery Aragonés.

-El mortemista, de D. José Luis Pérez Fuillerat.

-El reencuentro, de D. Jonathan Alexander España.

-Riqueza interior, de D. Javier Viveros.

-La casa de Clara, de D. Ricardo Castillo.

-Una tarde de domingo, de Dª Blanca del Cerro.

Asimismo, y dadas las puntuaciones obtenidas, Ediciones Rubeo decide incorporar al futuro volumen los siguientes relatos:

-Bambalinas, recuerdos y otros baúles, de Dª Inmaculada García Haro.

-Al borde, de Dª Ana Iturgaiz.

-Undísono, de D. Carlos Luis Martín.

-El cazador paticorto, de D. Manuel Cubero.

Finalmente, Ediciones Rubeo desea aclarar que, dada la coincidencia de apellido del escritor ganador de este concurso con el del editor, no existe entre ambos ningún tipo de lazo familiar en grado de consanguinidad alguno.

En Peal de Becerro a 15 de noviembre de 2010.

martes, 16 de noviembre de 2010

Gacetilla recibida


La Editorial Arandurã y el Instituto Cultural

Paraguayo – Alemán Goethe Zentrum

invitan a la presentación del libro

"Ñe’ẽnga jarýi"

de Javier Viveros

con dibujos de Nico Espinosa

Jueves, 18 de noviembre de 2010

19:30 horas

Auditorio del ICPA GZ

Juan de Salazar 310 c/ Av. Artigas


EL LIBRO.
Los ñe’ẽnga forman parte de nuestro ADN como nación. Son frases cortas, que estallan de improviso y llenan la escena de gracia e ingenio. Vale aclarar que esta no es una compilación, estos ñe’ẽnga son nuevos. Lo que aquí se ha hecho es tomar al ñe’ẽnga como un micro-género literario y abordarlo como a una isla lacustre.


sábado, 13 de noviembre de 2010

Algo mais sobre Prometeu

La escritora brasileña Cecy Fernandes de Assis tradujo al portugués un cuento mío:

Algo mais sobre Prometeu

Muito obrigado, Cecy!

domingo, 3 de octubre de 2010

Nuevo libro

He terminado mi nuevo libro, son 180 ñe'ëngas de mi propia cosecha, treinta de ellos fueron ilustrados por Nico Espinosa. Se publicará en noviembre bajo el sello Arandurä y la obra ya se mece en los brazos de la imprenta. Aquí la tapa y tres adelantos.

domingo, 19 de septiembre de 2010

WAITING WITH GODOT

Mabel Rehnfeldt
Creative Research Department
ABC Color Newspaper

Today, September 19th, marks exactly five months of that wagnerian binding slander that you made me the object, Mabel Rehnfeldt. Two months and I’m still waiting for a public apology from you. Of the other two I expect nothing, neither from Nancy Espínola nor from Higinio Ruiz Diaz, they are absolutely smaller pencils of the anthology and they know it, their legacy to the world will be nothing but a pile of corroded bones. Something, however, tells me that I can have higher expectations from you, Mabel Rehnfeldt.

You made a huge mistake and you know it very well. You accused me of the authorship of the dossier of a campaign to discredit the newspaper that employs you (as if it was really needed), you accused me of asking for money to the President for printing T-shirts with the legend –too soft, by the way– ABC LIES.

You did'nt check the source, you did an irresponsible journalism, you wrongly bogged down my name with your conspiratorial paranoia. You throw the stone and hid your hand, Mabel Rehnfeldt. But I do believe that an apology can mend the past. So here, with Godot –who came late but came at last– we are sitting and waiting for the elm tree to bear pears.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Topus Urbanos


Está en cartelera la obra teatral Topus Urbanos, basada en cuatro cuentos, uno de ellos escrito por un servidor. Más información: http://www.lanacion.com.py/noticias_um-326885.htm

El por qué

Te quiero porque sos simple
como una escoba de yuyos.

lunes, 13 de septiembre de 2010

domingo, 12 de septiembre de 2010

Online

Pueden escuchar online nuestro álbum Mborayhu Ñandutimíme en este enlace:

viernes, 10 de septiembre de 2010

Mis libros

Pongo en formato PDF (dentro del .zip) a disposición de la red de redes casi toda mi bibliografía (falta La luz marchita):

Las críticas y comentarios son bienvenidos.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Ñe'ënga ilustrado

Oiméne che china che ra'äróma, he'i John Lennon.

martes, 31 de agosto de 2010

Mborayhu Ñandutimíme

Ya ha salido el disco con material foklórico. Tiene diez temas, entre polcas y guaranias. Fue grabado en MAR Studios y la reproducción corrió a cargo del sello Blue Caps. Pueden encontrar un archivo que contiene todos los temas -y las letras- en cualquiera de estas direcciones:



Los comentarios son bienvenidos.

domingo, 29 de agosto de 2010

Felinos, cánidos y la lluvia


Ashanti, Frafra, Ga, Fanti, Ewe, Dagaaba son algunas de las numerosas tribus que viven en Ghana. Los Ewe son conocidos por comer gatos en tanto que los Frafras lo son por su afición a saborear perros.

Para describir una lluvia copiosa, en español solemos decir que "llueve a cántaros". En inglés, una expresión equivalente es "it's raining cats and dogs": llueven gatos y perros.

Haciendo un juego con las aficiones culinarias de dos de las tribus mencionadas, en Ghana dicen "When it rains cats and dogs, Frafras and Ewes are fighting". Cuando llueven perros y gatos Frafras y Ewes pelean. Se entiende que es debido a que cada uno se apura en colectar ejemplares del animal que será manjar en su mesa.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Javier en alemán


Mi cuento "De polvo eres" (Aus Staub bist du gemacht), forma parte de una antología de narrativa actual, perteneciente a Paraguay, Uruguay y Argentina. El compilador es el berlinés Timo Berger. Aquí está el libro en Amazon:


Y en este enlace un artículo sobre la compilación (en el idioma de Patrick Süskind, vale aclararlo).


Se lanzará el 24 de setiembre de 2010. Buena onda loperro germanos.

martes, 24 de agosto de 2010

Ñe'enga ilustrado

Ivaive macumbéro muñécogui.


miércoles, 28 de julio de 2010

Hasta la rodilla, as usual

Otra metida de pata -una más- de Maquiabel Rehnfeldt y el Departamento de Investigación Creativa de ABC Color:

sábado, 24 de julio de 2010

Mborayhu Ñandutimíme

He aquí el album folklórico que fabricamos en conjunto
Raquel, Sofi, Gustavo, Bicho y un servidor.

lunes, 19 de julio de 2010

NDOÚI HINA LA ANDRE


CANTO
Tou la pytâ, aipotaitéma
nde ruguy, che china.
Che mitâiterei
oikohaguâ chehegui la "papá".

Opavave mba'e
ojepytasose pe oîháicha.
Che pyahueterêi
ha otro mitâ ndaipotaiete.

CORO
Peju lo mitâ
ha sapy'aite
che pytyvômina.
Ñamondýi haguâ
ko'â pitogue,
guyra jetarâ.
Peju ñamondýi
ko’â pitogue,
lo mitâ pejana,
Guyra jetarâ,
lo mitâ peju,
peju ñamuña.


CANTO
Jajuka vaera umi mensajero
inoticia vaíva.
Ko'â guyra ikatu arro
ykére ñamoî.

Jaipurúke ita, jajapo bodoque,
tosê la hondita.
Ñapepomopê, pua'e ñamondo
ko'â pitogue.

CORO
Peju lo mitâ
ha sapy'aite
che pytyvômina.
Ñamondýi haguâ
ko'â pitogue,
guyra jetarâ.
Peju ñamondýi
ko’â pitogue,
lo mitâ pejana,
Guyra jetarâ,
lo mitâ peju,
peju ñamuña.


CANTO
Oipuru antifaz ko'â guyra
ndohoséi ko'agui.
Pyti'a sa'yju tokâicha osapukái
ha ijaivu.

Oúma che china, ohechaukáma chéve
aipo test de embarazo.
Oikotantevoi chehégui ra'e
la túa pyahu.


CORO
Peju lo mitâ
ha sapy'aite
che pytyvômina.
Jaiporavo
hetaite apytégui
mitâ rerarâ.

Che pytyvômina
sapy’aite,
lo mitâ pejana.
Hetaite apytégui
peteî téra
jaiporavo.


Una polca del álbum Mborayhu Ñandutimíme, de próxima aparición.

jueves, 8 de julio de 2010

Prometeo rehegua jey

Hesíodo niko hembiapo heta ha hembiapo pohýi tapia, upéicha rupi omombe’u michïmínte upe titan joheipyre rembiasakue.

Omonda haguére umi yvateguágui tata, Zeus osë he’i oñenkadena hagua Prometeo-pe Káukaso Yvytýpe, tove upépe ko’ëreíre to’u chugui hi’ígado peteï taguato. Hi’ígado ningo arakuépe okakuaa jey ha ko’ëmbamívonte ojevyjeýma upe taguato ombojahúvo titan ruguýpe iñakä morotï.

Mba’e nda’ijojahávainte ako ipíko akuaite asy omondoro ypýramo guare Prometeo pire ha ho’u chugui hi’ígado. Hetereíntemako upéva upe ígado. Umi osëpyahu jey va’ekue ndohupytyvéima ígado ypykuépe.

Upe taguatópe avei Zeus rovatavy olalávonte oikóva oumi okatiga, ndajeko hembiapo vai avei ra’e. Jeko orambosa va’erä ra’e titan igadokuégui, péro ndohechaukái ho’uheha, oñesenti nipo hína ra’e upérö.

Aremi rire, taguato oúma ohechakuaa, ho’u jave hína, umi ígado osëpyahu jeýva. Lunekuegua iro, ojejapo rehe peichapéichante, tovapukúpe. Martekuegua katu ipiru ikä ha hyakuä yvy. Miérkole ha xuevekuegua katu Prometeo oñeha’ämbaite ha oikuave’ë peteï ígado ikyra ha hykue tuguy asýva, píkore oja haguéntema hetereivoi. Umi ambue árape katu osë umi ígado ivai ha ndahéi koróchova.

Prometeo ha taguato ou upéichape ojepokuaa ojuehe ha oñontendéma voi ave, ha’ekuéra ohechakuaáma oñekondena jojaha ipy’ajerévo ko’ëreíre.

Peteï pyharevépe taguato he’i titan-pe orákulo he’ihague Hérkules oguenohëtaha itasä poguýgui Prometeo-pe. Ombovy’a chupe upéva, hi’ígado ndovy’áiva upeichaite peve.

––Reikuaápa Hérkules ––ko’ëreíre oporandu, igado’ÿ rehevema.

Ahendu oikoha hikóni hembiapo kintohárema, oikóje upérupi omopotï kora, he’íjepi sapy’apy’a upe taguato. Oikóje ojuka guyra, he’íma katu sapy’ánte taguato ha upéi okirirï ha hesáre ojekuaa ovy’aha, oikuaa rehe iñaguimaha upe ára moköivéva isäsóvo Heracles rehe ae. Prometeo hasypeve ojehekýita itasä kakuaaitégui ha taguato retére ovandéata peteï hu’y ombovótava mbytépe hekove péro ombopahátava upe katígo vaiete.

Algo más sobre Prometeo

Eran tan numerosos los trabajos de Hesíodo y tan pesados sus días que pudo narrar tan sólo una parte de la historia del más noble de los titanes.

Por robar el fuego de los dioses, Zeus ordenó que encadenaran a Prometeo al Monte Cáucaso, y que un águila le devorara el hígado cada mañana. El hígado se reconstruía durante el día y con el alba regresaba el ave a empapar de sangre titánica el imperial y blanco plumaje de su cabeza.

La primera vez que su poderoso pico rompió la piel de Prometeo y se comió su hígado fue la mejor. Definitivamente. El hígado más puro y exquisito. Muy superior a los renacidos.

El águila también había sido castigada por el colérico y quisquilloso Zeus, por alguna peccata minuta. Debía desayunarse con el hígado del titán, pero no comía con fruición, era su penitencia.

Con el tiempo, el águila aprendió a identificar, por el sabor, los hígados que se formaban. El hígado de los lunes era amargo, construido con magia displicente. Los hígados de los martes tenían una sequedad característica y un innegable sabor a tierra. Los miércoles y jueves Prometeo se esmeraba y servía un hígado regordete y sanguinolento, de sabor muy amistoso para con el pico. El resto de los días el menú hepático no pasaba de una mediocridad espantosa.

A fuerza de convivencia, Prometeo y el águila habían labrado un sucedáneo de la amistad, conscientes de que estaban condenados a repetir esa escena ad nauseum.

Una mañana el ave comentó al titán que el oráculo decía que Hércules lo liberaría de sus cadenas. Prometeo se puso feliz, su hígado nunca supo mejor.

––¿Sabes algo de Hércules? ––preguntaba cada mañana, ya sin hígado.

He oído que anda por su quinto trabajo, está por ahí limpiando establos, contestaba el ave unas veces. Anda matando pájaros, decía el águila en otras ocasiones y luego callaba y en sus ojos se podía leer un sentimiento ambiguo, porque sabía que se acercaba, cifrada en los brazos de Hércules, la libertad para ambos. Prometeo sería liberado de sus cadenas y ella recibiría un flechazo que le rompería la vida pero que significaría también el final de ese infame castigo.

lunes, 5 de julio de 2010

Mi libro de cuentos en PDF

Hallarán lo último que entregué a los brazos de la imprenta en el archivo comprimido que coloqué en el siguiente enlace:


Las críticas y los comentarios son bienvenidos.

sábado, 19 de junio de 2010

ESPERANDO CON GODOT

Mabel Rehnfeldt
Departamento de Investigación Creativa
Diario ABC Color

Hoy, 19 de junio, se cumplen exactamente dos meses de aquella calumnia de ribetes wagnerianos de la que me hiciste objeto, Mabel Rehnfeldt. Dos meses y todavía estoy aguardando una disculpa pública de tu parte. De los otros dos nada espero, de la Nancy Espínola ni del Higinio Ruiz Díaz, son plumas absolutamente menores de la antología y lo saben, su legado al mundo no será más que un montón de huesos corroídos. Algo, sin embargo, me dice que de vos puedo esperar mayor altura, Mabel Rehnfeldt.

Cometiste un error gigantesco y lo sabés muy bien. Me endilgaste la autoría del dossier de una campaña para desacreditar al diario que te emplea (como si eso hiciera realmente falta), me acusaste de pedir dinero al Presidente para imprimir unas camisetas con la leyenda -demasiado suave, dicho sea de paso- ABC Miente. No chequeaste la fuente, ejerciste un periodismo irresponsable, equivocadamente empantanaste mi nombre con tu paranoia conspiraticia. Tiraste la piedra y escondiste la mano, Mabel Rehnfeldt.

Mas yo creo que una disculpa puede enmendar el pasado. Así que aquí, con Godot -que llegó retrasado pero llegó- estamos sentados y a la espera de que el olmo de, por fin, peras.

viernes, 18 de junio de 2010

SIEMPRE NOS QUEDARÁ JOSÉ

En los alrededores del año 2000 leí en Internet la reseña de una novela que planteaba una reelaboración del mito platónico de la caverna. El autor era un portugués cuyo nombre –en ese entonces– me resultaba desconocido por completo. Consulté mi motor de búsqueda favorito y me enteré de otros títulos de sus obras e inmediatamente compré tres de sus libros en una imitación brasileña de Amazon.com.

Una semana después, al llegar a casa, el paquete de libros me aguardaba en la sala. Gratísima visita. No he olvidado los títulos: A Caverna, O Evangelho Segundo Jesus Cristo y A jangada de pedra. Todo en portugués. Recuerdo haber empezado por O Evangelho…, supe que había sido tachado de blasfemo por diversos sectores de la iglesia católica y eso siempre atrae. El libro iniciaba con un grabado de Alberto Durero y lo acompañaba una minuciosa descripción que era inevitable calificar de magistral. Leí la novela hasta convencerme de que mi posesión de la lengua de Camoens simplemente no era suficiente para encarar literatura y menos aún literatura de 24 quilates como la que tenía en frente.

El autor en cuestión era, por supuesto, José Saramago. Años después conseguí las versiones en español de casi todos sus libros y me sumergí en sus páginas. Los argumentos de sus novelas rozan lo inverosímil, pero la elegante prosa y el acabado oficio del portugués logran siempre revestirlo todo de una granítica credibilidad. Su estilo es inconfundible: oraciones de gran longitud, puntuación escasa y diálogos no explícitamente señalados.

Hoy, este magnífico escritor se encontró con la segunda fecha de su epitafio: quiero decir que se murió. Portugal ha perdido a su único Nobel de Literatura y sus ávidos lectores nos hemos quedado viudos de las novelas que ya no podrá escribir. Pero la suya es una literatura que permanecerá, porque es la literatura de un gigante. Sólo resta desear que su alma descanse en paz. Porque su obra y ahora él mismo forman ya parte de ese inquietante misterio que es la eternidad.

jueves, 10 de junio de 2010

EN SUS VISIONES UN FACTOR COMÚN

Han coincidido. Pasa muy raramente, pero lo han hecho. Casandra, Tiresias y Calcas. Todos ellos me han dicho que Martino es un técnico extremadamente inteligente y que éste será el mundial más glorioso para la Albirroja, que llegará a instancias que le son todavía desconocidas. Por eso, sólo por eso, acomodo en mi maleta la asmática vuvuzela comprada en CDE, empaco la Canon G11, guardo en el bolsillo el pasaporte y alegremente salgo para Cape Town. Once in a lifetime! Vamos Albirroja!


viernes, 21 de mayo de 2010

Enternecedora canción infantil


Voy construyendo
el país del odio,
donde no exista
ni esperanza ni amor.

Estoy sembrando
muchas mentiras,
algunas tan grandes
como el sol, sol, sol.

Estoy pidiendo
que me cobije
el ala de la
más tierna impunidad.

Nuestras calumnias
y amarillismo,
los venderemos
al mejor postor.

domingo, 16 de mayo de 2010

Llorar de barriga llena

Fuente: Pyzam.com

Hoy, domingo 16 de mayo, regresé a Accra luego de un viaje relámpago a la capital de Togo. Cuando llegué, encontré al sueco Gunnar, mi compañero de apartamento, viendo el televisor y quejándose en voz alta, en la lengua de su país. Luego de los saludos de rigor, le dije:

—¿Qué pasa? ¿Hay problemas con la televisión por cable?

Me contestó que no, que el cable funcionaba perfectamente, pero que le tocaba hacer zapping entre los canales 203 y 206 de DSTV, porque estaba jugando el Barcelona el partido en que podía ganar otra vez La Liga (Gunnar era fan de su compatriota Ibrahimović) y que al mismo tiempo se estaba disputando la final del Master de Madrid, con otro Nadal-Federer para la historia.

Cuando supe del motivo de su queja, enseguida me vino a la cabeza la sentencia "chora de barriga cheia". Llora de barriga llena. Una expresión acuñada por los brasileños y de la que me enteré gracias a mi amigo El Balta: el gran Ever Salazar.

jueves, 6 de mayo de 2010

El luqueño en Letralia.com

La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet, Tierra de Letras, ha publicado mi cuento Misterio JFK (click para ver) y hasta me han creado una ficha.

Gracias-merci-thank you-asante sana-aguije-danke-obrigado-meda ase!


miércoles, 28 de abril de 2010

CLAUDIO DÍAZ: POR QUÉ RENUNCIÉ A CLARIN


(La renuncia es del 3-04-2010)

He tomado la decisión de renunciar al cargo de redactor que ejercía y, como es de rigor en estos casos, quiero despedirme de los amigos que gané durante mis siete años de permanencia en el diario y de los buenos compañeros con los que compartí muchas tardes entretenidas.
Pero no quiero irme sin antes explicarles, a ustedes y también a quienes ocupan los cargos jerárquicos de esta empresa, los motivos de mi retiro.
A fines de marzo la revista Veintitrés me pidió una opinión sobre el rol que cumplen los medios periodísticos y algunos intelectuales en la elaboración del discurso político actual.
Yo efectué una dura crítica a lo que se da en llamar el Grupo Clarín y acentué, particularmente, lo que a mi criterio había sido una clara manipulación informativa durante la cobertura del conflicto Gobierno vs. Campo, tanto por parte del diario como de Canal 13 y TN.
En este caso no hice más que expresar, libremente, la vergüenza que me provocó -como periodista pero también como simple ciudadano- el ejercicio “periodístico” del Planeta Clarín y sus satélites.
La reacción por parte de la empresa, como es de suponer, fue inmediata.

Y hasta la consideré razonable.

Es más: a uno de los colegas aludidos, Julio Blanck, le dí explicaciones acerca de por qué yo lo incluía en una lista de hombres de prensa que -desde mi punto de vista- sostienen un discurso “progresista” pero le terminan haciendo el juego al llamado establishment.

Hasta ahí todo bien.

Lo que siguió después es distinto.
Las autoridades editoriales (en este momento no se me ocurre otro término) le comunicaron a mis jefes que “de ahora en más” dejara de escribir la página 3 del Zonal (que se supone es la más “importante”) y que me limitara a hacer -es textual- “notas blandas”.

Una estupidez, realmente.

Pero pocas horas después se emitió otra orden: que no se me autorizara a tomar la totalidad de días de vacaciones adeudados, que había pedido para esta semana..
No dieron argumento alguno para justificar la negativa.
La verdad es que por ninguno de estos dos castigos tendría que haberme hecho mala sangre.
Sin embargo, dije “basta” y tomé la decisión de no seguir adelante con mi trabajo en el Zonal, harto del doble discurso de este diario, de su hipocresía, de pontificar en sus editoriales y notas de opinión una cosa para después hacer otra.
Es tanta la repugnancia que sentí por quienes posan como adalides de la libertad de expresión que me dije a mi mismo: “hasta aquí llegué”.

Quiero decir: hace más de 20 años que ejerzo el oficio de periodista; conozco perfectamente los condicionamientos que nos ponen para atenuar o directamente diluir nuestra vocación de contar y decir las cosas como uno cree que son, aun a riesgo de equivocarse.

En fin, en casi todos lados he comprobado (eso tan viejo pero siempre vigente) que una cosa es la libertad de prensa y otra la libertad de empresa.

Pero lo que viví en Clarín en los últimos tiempos superó todo… Gracias a Dios, ¡todavía tengo vergüenza!

Pero lo que ya no tengo es estómago para tragarme las cosas que hace este diario en nombre del periodismo.

A esta altura ya no puedo soportar tanto cinismo.

Como cuando desde un título o una nota se insiste en que no decrece el nivel del trabajo en negro y las condiciones laborales son cada vez más precarias, siendo que en todas las redacciones del Grupo se emplea a pasantes a los que se los explota de manera desvergonzada, obligándolos a hacer tareas de redactor por la misma paga que recibe un cadete, sin obra social ni vacaciones.

Es el mismo cinismo de despotricar contra la desocupación al tiempo que se lanzan a la calle nuevos productos sin contratar a trabajadores, duplicando y hasta triplicando el horario de los que ya están dentro de la maquinaria.

Es el mismo cinismo de presionar a redactores para que se conviertan en editores, bajo la promesa (falsa) de que “algún día” se les reconocerá la diferencia salarial.

Si, como se sostiene el martes 15 en la cotidiana carta del editor al lector, “son los medios y los periodistas los que deben regularse y actuar con responsabilidad democrática”, pues bien Sr. Kirschbaum, yo empiezo por esa tarea. Porque si Clarín tanto se rasga las vestiduras asegurando que respeta la libertad de expresión, ¿por qué sanciona a un periodista que vierte, ejercitando esa libertad de pensamiento, una opinión?

Tengo otras cosas para decirle a usted y a quienes lo secundan (si es que a esta altura todavía están leyendo…): la demonización que practica el diario a través de un “inocente” semáforo que cumple la misión de dividir al mundo en ángeles y demonios (según el interés ideológico o comercial del Grupo), ha llegado al nivel de un verdadero pasquín que nada tiene que envidiarle a las publicaciones partidarias.

Es peor todavía, porque éstas tienen la honestidad de reconocerse como expresiones de un partido político o de un espacio ideológico.

En cambio, Clarín se imprime bajo el infame rótulo de periodismo independiente…

En pos de engrosar la cuenta bancaria se ha perdido todo decoro.

Da la sensación de que los que se llaman periodistas o columnistas ya ni sienten un mínimo de pudor por haberse convertido en contadores del negocio mediático, desvividos por saber cuánto dinero ingresa a las arcas; lo único que les falta es salir con el camión de Juncadella.

Digo esto porque ha sido patética, en la misma carta del editor del martes 15, la reacción editorial contra otros medios periodísticos competidores que estarían atreviéndose a morder un pedazo del queso que el Grupo quiere deglutirse, como de costumbre, solito y solo, calificando a aquellos de miserables, travestidos y miembros de una jauría.

¡Después cuestionan a D’Elía o a Moyano por las palabras “ofensivas” que lanzan contra el periodismo independiente y democrático!

La mayoría de quienes me conocen saben de mi simpatía y hasta cierta militancia por el peronismo.

Pero también saben que no me une ningún tipo de relación con el gobierno, ni con su tan temido Observatorio de Medios, ni con los jóvenes de la Cámpora ni tampoco con sus “grupos de choque”.

La aclaración vale para que estén tranquilos y no piensen que durante estos siete años fui un agente infiltrado en el Zonal Morón.

Simplemente amo el trabajo periodístico, tengo pensamiento propio (aunque, qué le vamos a hacer…: no es el políticamente correcto) y un compromiso de honrar mi oficio.

A Ricardo Kirschbaum, a Ricardo Roa y a tantos otros que mandan les digo que estoy preparado para asumir lo que venga, porque no me extrañaría que las redacciones de otros medios empiecen a recibir llamados telefónicos pidiendo que se me prohíba trabajar de lo que soy.

Tan libre me siento, tan espiritualmente íntegro de poderles decir lo que les digo (aunque les resbale), que ya no me importa si la larga mano del Grupo le pone candado a mi futuro para no dejarme otra opción que trabajar como remisero o repositor de supermercado.

Me voy orgulloso de haber seguido aprendiendo lo que es vocación, oficio, dignidad y ejercicio responsable del buen periodismo.

Que me lo dieron los jefes de los zonales y un montón de amigos y compañeros a quienes no voy a nombrar para evitarles quedar marcados por mi cercanía afectiva.

Me voy avergonzado de la conducta de quienes deberían honrar el trabajo periodístico y no lo hacen.

POSDATA: Mis queridos amigos: aquí les he reenviado el texto del correo que despaché hoy a compañeros del diario y a los principales jerarcas (Kirschbaum, Roa, Blanck, Van der Kooy, entre otros) explicando los motivos de mi renuncia.
Desde mañana, viernes, dejo de trabajar. Ya saben que también dejo el celular del Grupo.
De modo que para comunicarse conmigo por ahora tienen el teléfono de casa y este correo. Espero contar con un nuevo celular la próxima semana.
Fuerte abrazo para todos.

Claudio.
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Aclaración: este texto habla del Diario Clarín de Argentina, cualquier semejanza con un diario paraguayo sería una simple y chiripera coincidencia.

lunes, 26 de abril de 2010

UNA CONVERSACIÓN CON LA KURIJU

Mirá, yo también soy serpiente, según el Horóscopo Chino, serpiente de fuego hi'ari, así que puedo asegurarte que te entiendo demasiado bien, una empatía ofídica. Te digo y te repito que si pretendés seguir adelante con eso vas a tirar de balde tu dinero, amiga Kuriju. Murállare rembetíta.

Por supuesto que comprendo tus razones, te calumniaron ngo, te acusaron falsamente de haberte tragado a un hombre, como si fueses un tiburón blanco. ¿Te acordás de que cuando toda la prensa paraguaya propaló la noticia fui corriendo a verte? Pensaba que te encontraría inmóvil y amorfa como el forro de un arpa, o como aquella ilustración de El Principito, pero estabas normal nomás, po'i asy, apenas tridimensional. Cuando te interrogué acerca de tu almuerzo de ese día me dijiste que tan sólo te engulliste la credibilidad de la prensa y fue entonces que te pregunté si estabas a dieta o mal del estómago para comerte algo tan liviano, un mísero snack.

Mirá, entiendo cómo te sentís, chamiga, porque vos sabés que a mí también me difamaron y que puedo hablar con pleno conocimiento de causa. Ya te conté mi caso. Ambos fuimos calumniados en primera plana (aunque vos puedas jactarte de protagonismo en más medios de prensa, en mi caso nadie se hizo eco, pues se dieron cuenta de lo que se trataba: "jagua ry’ai de la competencia"). A vos te acusaron de antropófaga y a mí de ser el cerebro de una campaña contra un diario cuya sección más creíble es la del horóscopo. Pero tenés que mantener la sangre fría nomás, como siempre, actuá como un reptil, ah, bueno, sos luego un reptil.

¿Que el Sindicato de Kurijus no salió a defenderte ante la calumnia? Es normal nio, kapelú. Tampoco en mi caso la Sociedad de Plumíferos del Paraguay hizo declaración alguna. Prefirieron refugiarse nomás en la comodidad cobarde de un silencio catedralicio. No quieren meterse, tenés que mirar las cosas desde su cristal, tienen miedo, py’a mirï piriri. Claro que es un silencio cómplice, ¿cómo podría discutirte eso?

Sé que vos no te podrías comer a un hombre ni aunque quisieras. Pero la prensa en Paraguay ko es así, a medio camino entre Goebbels y Rocambole. Yo también puedo decirte que para demostrar que ese fraudulento dossier fue labrado en la Calle Yegros basta con mirar las propiedades del archivo PDF. Puede verse claramente que dice Author: ischvartzman, que es la letra inicial y el apellido de una persona que trabaja en ese diario, pero no ahondaré en esto porque es mejor que entre chivos expiatorios no nos estiremos las barbas (¿no, Iván?).

Sí, Kuri, no te voy a negar que tenés razón, es cierto, estamos en un estado de total indefensión ante ellos. Estos de la prensa ko matonean, incurren en despotismo mediático de alta concentración, tienen una lengua viperina (¡oh, perdón!), son unas víboras, ndéra, disculpámena, parece que hoy me orbitan los lugares comunes como incordiantes satélites. Viborita, vos tendrías que estar agradecida siqué, agradecida a Maquiabel Rehnfeldt, Noisy Espínola y Perfidio Ruiz Díaz, el poderoso Equipo CSI (Crime Scene Invention) del verborrágico pasquín que a veces dice la verdad, porque de haber querido, ellos pudieron hacerte aparecer como la devoradora de una familia entera y no sólo de un hombre, y hasta pudieron haber publicado que fuiste mascota del EPP primero y que ahora sos el indiscutible líder de sangre fría.

Por eso, tranqui nomás Kuriju, no hay por qué rasgarse las escamas por este episodio. Te digo que no y te lo repito. No hace falta que quieras forzar un cambio de piel para que no te reconozcan cuando andes por ahí. Nada hay de qué preocuparse, acordate de que en Paraguay nadie luego gana ni pierde reputación; la línea es siempre plana, como el encefalograma de una piedra. Vos andá nomás a reptar por ahí como si nada hubiese pasado. Y, serpientita, acordate de aquello de Goethe: si vas a resplandecer como la luna tendrás que acostumbrarte a que los perros te ladren.

Profe, tranquila nomás, no hace falta nio que te sulfures luego. Eñecalmá! Te digo que si les querés demandar vas a perder y lejos, te van a golear por 6 a 0. Yo consulté con varios abogados y todos me dijeron que sería en vano, que aquí no se juzga con la misma vara, que la plastilina es menos maleable que la justicia paraguaya y que, aunque las pruebas en contra de ellos sean abrumadoras, generalmente el juez fallará a favor del diario para quedar bien con la prensa, para que lo consideren el paladín de la libertad de expresión.

Por eso, amiga Kuriju, yo te aconsejo que no los demandes, quedate nomás en el molde, epena'ÿ hese kuéra, porque vos sabés que la inocencia te escuda y tampoco ignorás que al final, de alguna manera, la verdad siempre se las arregla para levantar la cabeza y sacudirse del fango.

Y ahora, Kuri, dejemos de hablar y dame un fuerte abrazo mba'e.

domingo, 25 de abril de 2010

De por qué estoy en contra de la Campaña "ABC Miente"


Porque -como decía Quevedo- al ser amarga la Verdad, quiero echarla de la boca y si al alma su hiel toca, esconderla es necedad.

Porque en estos asuntos, para mí, la disyuntiva está siempre entre blanco o negro, sin cabida para las tibias escalas de grises.

Porque, parafraseando a Pitágoras, hasta un átomo de Verdad puede hacer sombra sobre una mentira a la que se creía químicamente pura y degradarla hasta la categoría de simple aleación.

Porque soy un enemigo público y declarado de las generalizaciones de cualquier linaje.

Porque, con esta visión, para que la afirmación "ABC Miente" sea verdadera es necesario que absolutamente todo lo que salga en ese diario sea mentira. Y yo doy fe de que la fecha ubicada en la parte superior, tanto en la versión impresa como en la digital, ha sido siempre rigurosamente cierta e inocente de toda manipulación.

viernes, 23 de abril de 2010

Descargo periodístico


Ejerciendo mi constitucional derecho a réplica, envié una carta al Diario ABC Color, respecto a la calumnia tamaño portaaviones de la que me hicieron objeto. Aquí se la puede leer:


Ha sido publicada hoy, tanto en el medio impreso como en el digital. Debido a que ningún otro diario -por razones más que obvias- se hizo eco del rocambolesco invento de ABC, la carta saldrá publicada sólo allí.

Darla a conocer en los demás medios escritos implicaría comprar millonarios espacios reservados y, puestos a gastar, prefiero enviarle la plata a mi madre, para que compre varias camionadas de arena gorda con las que rellenar el patio de casa, tan erosionado por las últimas lluvias.

miércoles, 21 de abril de 2010

Sucedió en abril

Esta semana, descubrí que hay silencios que pueden doler todavía más que una calumnia de primera plana.

Esta semana, descubrí que el silencio a veces puede ser cómplice y también herir como un fragmento de vidrio.

Esta semana recordé, muchas veces, que para que el mal triunfe sólo hace falta que los buenos no hagan nada.

Y también en esta semana pensé, y me repetí, que una mentira no se vuelve verdad sólo porque un millón de borregos crea en ella.

jueves, 15 de abril de 2010

SÓLO LA LLUVIA

La lluvia del sueño era diferente; indecisa e introvertida, era como si pidiera permiso para manifestarse. La que caía en la vigilia, en cambio, tenía un carácter decidido. Potente y panteísta, extendía sus dedos en todas las direcciones y horadaba la realidad con determinación. Podía sentir su furia cayendo sobre mi rostro, empapándome el cabello, deslizándose como una serpiente en picada por mis brazos en alto.

Con mi espalda apretada contra la pared, pude pensar un momento en la lluvia que caía y en su diferencia palpable con respecto a la tenue llovizna de mi sueño de la noche anterior. Por qué era diferente la lluvia? Qué podía significar? Era un símbolo cuya comprensión se me había negado?

Entre el sueño y la realidad sólo la lluvia era distinta. El resto era exactamente igual: la oscuridad alevosa de ese atajo, la raída camiseta cerrista del asaltante y el revólver temeroso que me enfriaba la sien.

domingo, 21 de marzo de 2010

LA RAZÓN

Porque cada tarde, cuando yo salía del trabajo, desde el quinto o sexto piso de su edificio ponía los labios en pico a la vez que hacía con las manos el ademán de arrojarme unas imaginarias estrellas ninja.

Porque después, en lugar de estrellas, amagaba tensar un arco y soltar una flecha que iba dirigida a mi pecho o a mi cabeza, vaya uno a saber.

Porque en los días posteriores a ello había evolucionado y me empezó a disparar con una pistola de dedos y yo podía, con inalterable inquietud, sentir la frialdad en sus ojos y leer con claridad en sus labios: pam! pam! pam!

Porque al día siguiente eran ya dos pistolas de índice y pulgar y después de eso ya se trataba de una ametralladora; hasta había un ensayado temblor en todo su cuerpo cuando manipulaba el pesado equipo.

Porque ello empezó a preocuparme de verdad haciendo que me costara muchísimo instalarme en el sueño. Además, con el ritmo que llevaba su carrera armamentística, había una probabilidad por de más alta de que lo próximo que usara para dispararme fuera una bazooka y eso sí ya hubiera sido por completo intolerable.

Fue por eso, oficial, fue por eso que lo maté.

domingo, 14 de marzo de 2010

¿DEMASIADO URBANO? NO: URBANO Y UNIVERSAL

Hubo una época donde a los treinta y dos años uno dejaba de ser joven. ¿Qué se le diría hoy a Mario Vargas Llosa cuando publicó La ciudad y los perros con apenas veintiséis años? Uno está acostumbrado a escuchar y leer que llegó a ser un escritor maduro con la edad de treinta y dos al dar a luz a Conversación en la catedral. Pero estamos hablando de la década de los setenta; de esa donde se luchaba por un ideal igualitarista, con una juventud inconformista.

Hoy en día parece que hay que esperar a los cincuenta años para dejar de ser joven y entonces obtener la declaración de “autor consagrado”. A veces ni eso: a los sesenta. Ni con varias novelas se deja de ser escritor novel en ocasiones. Temo que, si esta tendencia prosigue, dentro de veinte años se escriban ensayos sobre nuevos autores jóvenes residentes en geriátricos. Este afán por verlo todo joven realmente llevó a considerar al escritor chileno Roberto Bolaño como estandarte de la joven narrativa latinoamericana… ¡¡¡CUANDO FALLECIÓ A LOS CINCUENTA AÑOS!!! ¿Entonces Borges?

Debatir sobre esta problemática ocuparía bastantes páginas. Sin embargo, su enunciación ilustra un escenario: el de los autores menores de cuarenta años. Todos jóvenes aunque tengan veinte hijos y hayan sufrido úlceras e infartos. También se puede divertir el lector cuando alguno de ellos logra una buena obra a los cuarenta y cinco, y la reseña de prensa expresa: “es un escritor que ha logrado, por fin, una obra llena de madurez”. ¿Hasta cuándo seguiremos aniquilando esa bonita etapa humana así llamada?

En Paraguay también hay escritores jóvenes maduros. Hay uno de treinta y dos años de edad, la misma que tenía Vargas Llosa cuando publicó Conversación en la catedral. Es Javier Viveros, una realidad de la literatura paraguaya que empieza a dar frutos literarios sólidos. El último es un libro de cuentos titulado Urbano, demasiado urbano, publicado a finales de 2009. El título juega con el título del ensayo de Nietzsche, Humano, demasiado humano, que hizo girar su estilo hacia el aforismo y hacia el pensamiento agudo, aunque a veces contradictorio. Viveros asocia “humano” y “urbano”: el espacio por él conocido y vivido y la condición psicológica del hombre contemporáneo. Ese espacio es la Asunción repleta de hombres y mujeres deambulando por sus aceras mientras pasan los días inalterables entre el asfalto y las redes de la información electrónica. Y está muy bien la cita inicial de Max Jacob: “¿El campo? ¿Ese lugar donde los pollos se pasean crudos?”. Ampliamente significativa del sentido de la obra y de la reivindicación de la condición literaria del autor al alejarse del exotismo rural.

Y es que Viveros podría encajar perfectamente, como ya lo hizo José Pérez Reyes, en ese conjunto de autores hispanoamericanos reivindicadores de una realidad más ajustada a la actualidad. Se emparenta con aquel mensaje dinamitador del boom lanzado por los chilenos Sergio Gómez y Alberto Fuguet en su antología titulada McOndo, que tanto dio que hablar, donde se despreciaba el realismo mágico por dar una imagen exótica y subdesarrollada del continente, cuando los jóvenes creadores no habían visto una vicuña o unos zopilotes en su vida, jamás, sino barras de bares nocturnos, shoppings, canales de televisión mundiales como el Discovery Channel (ahí está el relato de Viveros, “Cuando un hijo en un arrebato”), automóviles, luces y publicidad, entre calles largas, asfaltadas y semáforos. ¿Cómo va a contar Viveros aventuras macondianas? ¿Cómo va a hablarnos de jaguares y de arañas gigantes? Como escritor realista, que no renuncia a la fantasía, su universo se puebla de detalles urbanos, hasta el punto de que sus relatos podrían bien localizarse en otras ciudades de cualquier país.

El libro reúne diez cuentos. “El cobarde de la línea 31” destaca por su crítica hacia los medios de comunicación actuales por su afán sensacionalista, su cosificación del ser humano y la mixtificación de sus noticias. Salpicado de detalles sociales, como el hecho de que la inspectora de boletos sea la primera en desempeñar ese oficio en Paraguay, reivindicación subyacente de la necesidad de avanzar en la integración entre hombres y mujeres en el país, Viveros nos enseña el sitio ocupado por el individualismo extremo. La cobardía del protagonista es la consecuencia de ello, y la consecuencia de la consecuencia es la emigración. ¿Metáfora del país y, por ende, de la sociedad contemporánea? Pues aunque no se detecte a simple vista, y posiblemente el autor no haya sido consciente de ello –o sí, lo desconozco, porque en ningún momento he hablado sobre su obra con él-, el discurso camina hacia la denuncia de la pérdida de identidad y de la sensibilidad humana en el mundo actual. El protagonista Nelson se convierte en un prototipo de ello: en un ser como tantos otros que acaba desplazado de su hábitat. Es por ello que Viveros esté estableciendo la contradicción entre nomadismo y sedentarismo en la sociedad.

Con otro autobús se inicia el cuento “Teju’i”. La historia del albañil que da título al libro motiva una pintura del papel del deporte en el ocio moderno. Es curioso que Viveros sea capaz de utilizar neologismos del mundo informático como googlear, o expresiones extranjeras internacionalizadas como a full, con el habitual guaraní. Es como si el guaraní se autoreivindicara como elemento propio de la sociedad paraguaya contemporánea, y no como signo exótico del mundo ruralizado, y diferenciador nacional. Un elemento normalizado de comunicación. Ya no estamos aquí ante una lengua indígena, sino ante una palabra que no tiene por qué escapar a lo estrictamente urbano.

“Cuando un hijo en un arrebato” deja una frase que pudiera parecer pedante, pero en realidad es sorprendente: “La noche asuncena como una fábula griega o una aporía eleática”. Pero reflexionen sobre su sentido cuando finalicen la lectura del cuento. La sublimación de lo nocturno se somete al juicio del lector, al que el narrador llamará “juez imparcial” analizador de los acontecimientos hasta su dictamen. El argumento viene refrendado incluso por observaciones metaliterarias sobre el estilo (“El adjetivo si no da vida, mata”).

Muy bien trazado es el relato sobre la amenaza de bomba recibida por Tadeo, “De larga distancia”. En realidad es un microrrelato que reserva para las tres últimas líneas su sentido. Como también es otro microrrelato “Bovarismo del artista cachorro”, sucesión aforística de ideas; relato arriesgado y exigente para el lector. Muy interesante es “Bookcrossers”, inspirada en un tema de moda. El ejercicio de esta actividad en Paraguay, es un pretexto para el despliegue de diálogos fluidos e intensos que en realidad esconden un relato del subgénero negro. O ese mundo de hospitales de “Cinturón cohete” que acaba en un escenario futbolístico en el derby Cerro Porteño-Olimpia.

Aun así, queda espacio –espacio asunceno, por supuesto- para el relato intrahistórico. Ahí están las vivencias del joyero Ramírez el día del atentado contra el general nicaragüense Anastasio Somoza. Pero curiosamente, mientras otros libros de cuentos van perdiendo fuerza a medida que avanzan, Urbano, demasiado urbano guarda las dos grandes sorpresas como colofón: “Misterio JFK” y “Asunción era una fiesta”. El primero, finalista del Premio de Cuentos Juan Rulfo 2009, está localizado en Estados Unidos, “nación repleta de asociaciones creadas por millonarios excéntricos”, como dice el narrador, sorprendiendo así al lector con afirmaciones alejadas de tópicos vertidos sobre el país, como su imperialismo. Las peripecias del protagonista como asistente a un congreso literario en el aeropuerto de Nueva York, hasta lo kafkiano, es un claro afán de denuncia de la soledad del individuo y su despersonalización entre la informe masa. Y el segundo, un gran relato inspirado en el tema de los “peligros de la red”, expresa en un esquema incluso la estructura de la narración. El misterioso caso de las fotografías y vídeos publicadas en Internet es un misterio que atrapa al lector, sorprendido además por los recursos innovadores (si no innovadores completamente, sí vanguardistas).

Un buen libro, muy recomendable, que es un retrato de la despersonalización de la sociedad urbana actual, provisto de fantasía y realismo a la vez. Viveros, aunque pueda mejorar algunas líneas donde no sería necesario un ejercicio intelectual gratuito (“Seguí esperando, pero Godot no asomaba”), ha conseguido una obra a destacar en el panorama de las letras paraguayas actuales. Sin duda, su línea, sus argumentos y su estilo demuestran que ya no es preciso reivindicar la necesidad de una actualización temática y formal de la narrativa paraguaya. Afortunadamente. Y que así prosiga gracias a Viveros.


José Vicente Peiró Barco.