miércoles, 22 de mayo de 2013

Premio Itaú de Cuento Digital

En una Reunión de Prensa que se realizó el martes 21 de mayo, en el Espacio Cultural Itaú Arlequín se dieron a conocer detalles de la presentación en Paraguay del "Premio Itaú Cuento Digital 2013". Se trata de un concurso de cuentos en formato digital, organizado por las fundaciones Itaú de Paraguay, Argentina y Uruguay y el Grupo Alejandría, del que pueden participar jóvenes escritores y aficionados y clientes en general del banco Itaú. 

Los detalles fueron dados a conocer en la reunión informativa por Patricia Torrents, directora de la Fundación Itaú Paraguay. Estuvieron también presentes José Pérez Reyes, miembro del Jurado Regional por Paraguay; y Mónica Bustos y Javier Viveros, miembros del Comité de Lectura en Paraguay.

Esta es la primera acción regional realizada en conjunto por las Fundaciones de Argentina, Paraguay y Uruguay las cuales buscan generar espacios que promuevan la cultura, y brinde oportunidades a sus protagonistas.

"El arte transforma las personas, por eso apostamos a generar este nuevo espacio dando a nuestros compatriotas, especialmente a los jóvenes, la oportunidad de competir, demostrar sus valores y figurar en una antología regional, a través del uso adecuado de la tecnología", dijo Torrents. 

Por su parte los miembros del Comité de Lectura y Jurado resaltaron la transparencia en el proceso de selección al participar representantes de otros países en la selección de las piezas, así como también la facilidad de suscripción al poder realizarlo a través de una plataforma web.

Categorías
- Escritores de entre 18 y 40 años.
- Sub 17, para escritores de entre 14 y 17 años. 
- Clientes de banco Itaú, sin distinción de edad.

Plazos y condiciones
Las obras podrán ser presentadas hasta el lunes 15 de julio de 2013. Ellas deberán tener una extensión máxima de 8.000 caracteres con espacios y deberán ser cargadas en www.premioitau.org. Pueden incluir, a decisión del autor, hipervínculos, imágenes, sonidos, videos y otros recursos, siempre privilegiando la calidad del relato. 

Un comité de lectura, de reconocida trayectoria, seleccionará las obras a ser evaluadas por el jurado, el cual está integrado, aparte del paraguayo Pérez Reyes, por Silvia Hopenhayn, Andrés Neuman y Claudia Piñeiro (Argentina) y Gustavo Espinosa (Uruguay). Los textos ganadores serán anunciados en noviembre del corriente año.

Premios 
Categoría Escritores de 18 a 40 años: 
-Primer premio (G.5.000.000), segundo premio (G. 2.500.000) y tercer premio (G. 1.500.000).
-Publicación en la Antología digital de la obra de los 3 ganadores y de hasta 9 obras 
       adicionales, seleccionadas por el jurado.
Categorías Sub 17 (14 a 17 años) y Clientes:
-Publicación en la Antología digital -6 en categoría Sub 17, y hasta 3 en Clientes-.

Cada uno de los autores publicados recibirá una Tablet PC, excepto los tres premiados.
Más información se puede obtener en el sitio  www.premioitau.org.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Metamorfosis


La ventana empañada
de un auto que amanece en el invierno.

Escribo allí tu nombre
y ya no es solo un auto entre los autos.

martes, 26 de marzo de 2013

Otra reseña del Manual de Esgrima

He aquí el texto del comentario de Eulo García acerca de mi último libro de cuentos; el texto fue publicado por el suplemento Correo Semanal del diario Última Hora.



Kotoka, aeropuerto de la ciudad de Accra, capital de la República de Ghana, en la punta oeste del continente africano. Hasta allí llega el personaje paraguayo, un auditor externo de una poderosa empresa europea de televisión, a fin de realizar uno de los trabajos acostumbrados: visitar sucursales de la compañía y realizar una auditoría informática y contable ordenada por la central, debido a rumores de fraudes contra la empresa. Trabajo para nada simpático, pero obligación al fin. En Kotoka espera Mawusi, quien será el chófer local del auditor paraguayo, y le contará detalles incomprensibles, para el auditor, sobre la tribu ewe, y ciertas prácticas mágicas normales para su cultura. Mawusi será, a su vez, el primer Virgilio que nos llevará a recorrer los jardines y los desiertos lejanos, de una cultura tan rica como lejana para quienes conocemos África sólo por mapas y noticias desesperanzadoras para la humanidad.

Diferencias y semejanzas
Mawusi es un personaje de “Déjà Vu(Dú)”, el primer cuento del libro Manual de esgrima para elefantes, del narrador paraguayo Javier Viveros (Asunción, 1977) que tiene la particularidad de haber sido publicado a fines del año pasado por dos editoriales extranjeras: Ediciones Encendidas, de Argentina; y Rubeo, de España.
Particular pero no extraña la publicación de este libro por editoras de otros países. Viveros es un autor prolífico que escogió el cuento como su oficio narrativo. De hecho, Manual de esgrima para elefantes es su tercer libro de cuentos. Anteriormente publicóLa luz marchita (2005); y Urbano, demasiado urbano (2009); a más del título Ingenierías del insomnio (2008), escrito de manera conjunta con su hermana, la escritora Diana Viveros.
Manual de esgrima… reúne trece relatos escritos por Viveros entre los años 2008/10, época en la que vivió en el continente africano y estuvo en contacto con las vivencias y las costumbres propias de la población. Del contacto con el mundo mágico de las creencias surgen los detalles fascinantes de “Déjà Vu(Dú)”, “Sepultando a Kweku Mensah”, “Fantasmas”, que nos acerca el misterio eficiente de la fe ante lo inexplicable, e incluso inentendible, para la razón occidental.
“La lista”, “París-Dakar”, “Passing shot”, y “Al jefe le pasa algo” describen ciertas características de las sociedades africanas, y permiten encontrar semejanzas y diferencias con la nuestra, sobre todo desde las distintas formas de marginalidad que se desarrollan en las mismas. “Putas rusas” y “Primera semana” dan el toque de hilaridad a la densidad conjunta de las realidades descritas. Otros cuentos del volumen son “Riqueza interior” y “Una de Nollywood”.

Historia reciente
Pero es en los cuentos “Ruándicas”, y en especial “Un pecado capital” donde Viveros logra el acercamiento más profundo a la historia reciente africana. El primero es un relato descarnado del Genocidio de Ruanda, en el que el gobierno y las fuerzas hutus (hegemónicas en el poder) realizaron un intento de exterminio de la minoría tutsi, causando cientos de miles de muertos (se habla de ochocientos mil tutsis asesinados en esa ocasión). “Un pecado capital”, por su parte, es no sólo un alegato en contra de las “alianzas políticas” que realizan los gobiernos del tercer mundo con las grandes empresas multinacionales. Meses antes de la elección para gobernador de Rhode Island, una alocución irrumpe en una radio local y alerta a la población sobre los antecedentes de un candidato a gobernador. “No importa mucho quién soy. Lo que realmente interesa es que tengo un mensaje para todos ustedes”, dice la voz, y comienza su relato. La voz habla del coltán, un mineral indispensable para el desarrollo de las nuevas tecnologías, cuyas reservas mayoritarias (calculadas en un 80% de la existencia mundial de este mineral) se hallan bajo suelo de la República Democrática del Congo. Esta voz anónima denuncia a su vez la guerra entre naciones africanas (rebeldes, grupos armados, ejércitos regulares y milicias) surgidas por el dominio de los territorios donde se encuentran estos yacimientos, la extracción y el tráfico del conocido “oro azul” para su comercialización. Bajo esta lucha -sigue denunciando la voz- las milicias invadieron también varios parques nacionales, destruyendo el hábitat y disminuyendo la población de algunas especies protegidas. “El gorila de montaña ha sido ya casi exterminado. Un elefante no dura demasiado ante los agujeros que infiere una moderna ametralladora liviana. Daño colateral”. Pero lo central del relato (y que alerta la voz) es que uno de los candidatos para gobernador de Rhode Island, el preferido en las encuestas, se había enriquecido obscenamente en años anteriores, justamente, mediante el tráfico del coltán. Un cuento directo en cuya calidad narrativa se conjuga historia, política, y acerca de manera sencilla algunos datos básicos sobre la relación de la tecnología con la explotación de  minerales.

Con estos cuentos, Javier Viveros nos acerca así un poco de la historia, las creencias, las prácticas y las costumbres de un continente lejano y mágico, por lo desconocido;  como sufrido y cercano, por los colmillos y las acechanzas clavados en su tierra. El libro se presentará en Asunción en los siguientes meses, mientras tanto puede ser adquirido vía internet en librerías online españolas y en Amazon.

martes, 5 de marzo de 2013

Luque según Burton


Cómo era Luque a los ojos de Sir Richard Burton, en 1869, durante la guerra contra los carroñeros de la Triple Alianza:


"Luque nos pareció el típico poblado que se remonta al tiempo de los jesuitas: un cuadrángulo rodeado por unas cuarenta o cincuenta casas de una sola planta, con anchas galerías o corredores con postes de madera, paredes blanqueadas y techos de tejas rojas. Todas daban, para un mejor servicio de espionaje, sobre el espacio verde al frente. Hacia el este había una humilde capillita y al oeste estaba el gran comercio o bazar de campo.
Elegimos el Hotel de Paz, una especie de barraca, donde por una libra de oro desayunamos decentemente con pan y vin de pays, un guiso de ave y la mejor carne de vaca que hasta el momento habíamos comido en Paraguay".

domingo, 3 de febrero de 2013

Otra reseña de mi último libro


Javier Viveros es un firme puntal de la literatura paraguaya. Aquel joven que conocí personalmente en 2006 ha crecido como autor de una forma yo diría que osada y al galope. Nació en Asunción, en 1977, pero se considera luqueño. Se dedica a la ingeniería informática pero lo suyo es la escritura, la creación. Aunque ha publicado cuatro poemarios hasta la fecha, se desenvuelve mucho mejor en el cuento, en el tramo corto, del que nacieron cuatro libros: La luz marchita, Ingenierías del Insomnio, Urbano, demasiado urbano y Manual de esgrima para elefantes. Ha participado en un volumen de cuentos futbolísticos titulado Punta Karajá, un prodigio dentro de esta temática. En 2012 la editorial de Tokio Hapa-no-kofu dio a conocer una traducción al japonés de su libro de haikus, En una baldosa.
Manual de esgrima para elefantes acaba de publicarse en la Editorial Rubeo de España. Es un libro nacido de la convivencia del autor con África y sus gentes. De esa forma, Viveros atraviesa la geografía que va de Senegal y Ghana hasta Tanzania, pasando por el Congo o Ruanda. Son relatos localizados en África escritos por un paraguayo, lo cual demuestra la universalidad de la literatura paraguaya actual, capaz de dar cuenta de un argumento lejano con la fortaleza del narrador nacional.
Es un libro compacto. El primer relato, “Déjà Vu[dú]”, es uno de los más fantásticos de la obra. Lo más interesante es que este cuento abre una puerta a la magia africana. Es inquietante para el narrador-protagonista y para el lector al mismo tiempo. Aquí el autor está dibujando el “tablero mental” (como él llama a la mentalidad de una persona) de lo que va a venir a continuación: el choque entre las costumbres y el pensamiento autóctono de países africanos con la mentalidad establecida por Occidente.
Los personajes son emigrantes a algún país africano. Del choque de mentalidades suele proceder cada conflicto planteado. Ello se manifiesta también en el lenguaje variopinto y la variedad de registros empleados. El cuento “La lista”, ubicado en Kinshasa, está escrito con un lenguaje colonial latinoamericano, argentino en concreto. La magia de “Sepultando a Kweku Mensah” es vivida por un emigrante paraguayo en Ghana, con ese doble entierro que alcanza tintes grotescos. “Primera semana” combina distintos procedimientos de la escritura de las redes sociales, como Twitter, el correo electrónico o el chat, para describir las experiencias personales del narrador, y al final quedar puesto en evidencia su racismo visceral. Viveros no es ajeno a los problemas recientes de África, como el conflicto de Ruanda, en “Ruándicas”, un cuento con una vigorosa segunda persona para desdoblar el pensamiento del personaje, y el remordimiento ante las matanzas padecidas por los tutsis. Esta variedad formal, la variedad de estilos, le da viveza a la obra, sobre todo por la elegante conjunción entre lenguaje culto y coloquial.
En ocasiones, el espacio africano queda desplazado por la mentalidad occidental. En “Un pecado capital” se denuncia el poder económico del candidato republicano estadounidense, cuyos negocios con el coltán le han aupado a la conquista del poder. La culpabilización es ostensible: existe una raíz económica occidental en muchos conflictos africanos, es lo que nos pretende señalar Viveros para concienciarnos de una realidad que ignoramos por pura desidia. Pero de ello no están exentos los propios poderosos africanos. En “Passing shot” adquieren costumbres ajenas, como el tenis: es patente la incapacidad para progresar en un deporte elitista como este. Pero la clase alta llega a lo cursi en su práctica. Tampoco quedan fuera del libro prácticas habituales en África como la usura, llevada a cabo por el prestamista de origen libanés en “Al jefe algo le pasa”.
La mentalidad mágica heredada de lo indígena africano está presente en la mayor parte de estos relatos. En la historia carcelaria de “Fantasmas” se sitúa en un primer plano el significado de un albino para los tanzanos. Las posibilidades del emigrante frente a esas mentalidades se ven en “Una de Nollywood”, un relato sobre la ilusión y la frustración. Esa misma frustración de quien no logra pisar su tierra prometida es el tema de “París-Dakar”.
Estamos ante un libro de cuentos que no cae en la desigualdad, el principal problema de las obras del género. Son relatos muy uniformes, bien estructurados y con unos contenidos muy interesantes. El exotismo es un ingrediente fundamental, pero más aún el choque de mentalidades perceptible en todo momento, porque la universalidad no se consigue sin la presencia de lo local. Javier Viveros ha construido un parque de historias, partiendo de su experiencia, para decirnos que África también existe.
José Vicente Peiró Barco, crítico y catedrático español, especializado en literatura paraguaya.
Fuente: Suplemento Cultural de ABC.

lunes, 28 de enero de 2013

Nociones de extranjería



El escritor paraguayo Javier Viveros (Asunción, 1977), autor de una notable remesa de libros de relatos y poesía y de guiones de cómic, y editor asimismo de una interesante antología de cuentos sobre fútbol (Punta Karaja), celebra su primera publicación en España con otro libro de relatos, Manual de esgrima para elefantes, en el que da cuenta de sus experiencias en África. De entrada, el volumen nos ofrece una perspectiva distinta del continente: si, habitualmente, la literatura occidental que ha abordado este territorio primigenio se ha mostrado incapaz de sacudirse su complejo colonialista, aquí éste brilla por su ausencia. No pretende Viveros proyectar una determinada imagen de Kenia, Ghana o Ruanda, ni denunciar situaciones injustas, ni exhibir culturas desconocidas, ni siquiera hacer un libro de viajes. Hay, por supuesto, una amplia diversidad de asuntos relacionados con África, desde las explotaciones de coltán hasta los tugurios de Kinshasa en los que se puede bailar, pasando por la hipotética presencia de prostitutas rusas en Ghana, el París-Dakar, la magia negra y los fantasmas, los aeropuertos y el apogeo de Nollywood (la industria cinematográfica nigeriana). Pero la verdadera intención es otra. A través de personajes que parecen trasuntos de sí mismo, Viveros aborda el modo en que la noción de extranjería se refuerza en un continente como África, donde todo se revela ajeno, imposible de alcanzar. Una noción que se repite, por si acaso, en los personajes africanos que viajan a Europa. Del mismo modo, los relatos se articulan en torno a la comunicación, a la posibilidad de estar en casa mediante una ilusión cuando se pisa África, a lo que significan el correo electrónico y Twitter en esta tesitura. El resultado es, más allá del lugar, una representación del ser humano como algo fracturado, fuera de sitio, sabedor de que en un territorio como extraño nada le compete, por más que se empeñe en aprender lo que nunca llegará a dominar, como si los elefantes se iniciaran en la esgrima. A través de un lenguaje coloquial pero bellísimo, que enriquece en todos los cuentos el tono confesional, este Manual es un gran hallazgo que merece ser secundado por otros títulos de su autor en España.

Pablo Bujalance

Fuente: Málaga Hoy

martes, 22 de enero de 2013

Ya en Kindle


Está ya disponible en la tienda de Amazon la versión Kindle de Manual de esgrima para elefantes.
Este es el enlace.