Suelen dar lugar a la frustración los intentos por lograr que un niño pequeño se adentre en los terrenos del sueño. La técnica que aquí se describe ha sido probada en el campo de batalla y ha demostrado altas cuotas de efectividad. Para ponerla en práctica es menester contar con los siguientes materiales:

Foto 1
* Un celular con cámara fotográfica.
* Una mecedora como la que usaban las abuelas de antes, mejor aún si es de cables (foto 1).
* Un nutrido repertorio de canciones infantiles.
El celular debe dejarlo al alcance de su mano derecha. A continuación, siéntese en la mecedora y recueste la cabeza del bebé sobre su hombro izquierdo. Empiece los suaves movimientos pendulares y acaricie con su mano derecha la espalda del patoterín que no quiere dormir, al tiempo de poner la izquierda sobre su cabecita.
Cante primeramente la canción de los pollitos que dicen pío-pío cuando tienen hambre y cuanto tienen frío. No olvide mantener el movimiento de la mecedora. La siguiente canción es la de los patitos chiquititos que van juntitos a nadar. Columpiar. Ir bajando gradualmente el volumen de la voz, sin cesar el movimiento por ningún motivo.
"En un viejo hospital de los muñecos / llegó el pobre Pinocho malherido" es por fuerza la música que debe seguir a las dos primeras. A partir de aquí los pasos a seguir son éstos:
Paso 1. Cante una canción infantil (a elección) o silbe un vals de Shostakovich.
Paso 2. Tome el celular con la derecha y saque una foto de la cara del bebé.
Paso 3. Analice la imagen obtenida. Si es similar a la foto 2 vuelva al paso 1. De ser igual a la foto 3 la operación se da por concluida con éxito y sólo debe colocar al bebé en su cuna.
El procedimiento se debe llevar a cabo durante un máximo de sesenta minutos. Si transcurrido ese tiempo no se ha logrado el objetivo, deberá usted probar con hipnosis o somníferos :)



