domingo, 24 de junio de 2012

Bray fragmentario


De Armas y Letras -las memorias que el Coronel Arturo Bray redactara entre el 2 de noviembre de 1960 y el 30 de diciembre de 1967- extraigo estos fragmentos y los relaciono con los agitados días que toca vivir a nuestra patria, estas pequeñas gemas nos acercan la opinión de un ilustre paraguayo, caballero de las armas y las letras, opiniones vertidas hace más de medio siglo pero que cobran tal vigencia que pareciera que Bray las hubiera emitido hoy por la mañana. Los títulos a los párrafos son agregados míos:


STATU QUO
Aciago y nebuloso se presenta hoy el panorama político del Paraguay. La solución no vendrá -si alguna vez viene- de ninguno de los partidos políticos. (Aquí dejo de copiar, porque según Bray, la solución está en las Fuerzas Armadas...)

HABILIDAD EN POLÍTICA
A este respecto y hablando de todo un poco, hay quienes se muestran perplejos de que un zopenco de la talla de Higinio Morínigo haya podido gobernar nuestro país por espacio de siete años, como Bernardino Caballero, que no le iba en zaga en cuanto a ignorancia supina, mientras personalidades como Manuel Gondra y Eusebio Ayala -entre otros- cayeron abatidos antes de cumplir su período constitucional. La explicación radica en que lo que algunos califican de habilidad no es en política -en ese género de política- sino absoluta ausencia de escrúpulos, falta de sentido moral y una mezquina, a la vez que perversa, aptitud para cometer, o dejar que otros cometan, los más atroces atropellos y felonías, con tal de mantenerse en el poder. A cuenta viene aquello de Lord Bacon: "Ciertos hombres alcanzan dignidades a fuerza de indignidades".

LO QUE HAY QUE HACER
En el Paraguay no hay ninguna "revolución" por hacer, como no sea la de restaurar el orden, la jerarquía, la dignidad ciudadana, la honestidad pública y la liberación de los espíritus oprimidos, envilecidos o simplemente descarriados. Tampoco hay "orden nuevo" que instaurar y sí algunos viejos y nuevos conceptos que restablecer: la paz con libertad, el respeto a los derechos fundamentales del hombre y el sosegado equilibrio entre atributos y obligaciones.

EL VIL PARTIDISMO
No soy, nunca he sido, ni seré -en lo que me resta de vida- lo que se llama hombre de partido. Estoy y me siento por encima de todos los partidos y por debajo de ninguno de ellos.

TUMA
Preguntó el águila a la serpiente: "¿Cómo has llegado hasta la cumbre?". Le contestó el ofidio: "Pues arrastrándome". He ahí la clave de algunas carreras políticas, tenidas por brillantes y triunfantes, donde una pretensa habilidad no es sino ausencia de escrúpulos.

REFORMA AGRARIA
Hace años y más años que se oye hablar en nuestro país de la tan mentada "reforma agraria", sin que hasta la fecha nadie haya podido comprender de lo que se trata en realidad, ni hay quien explique el problema asequible al profano en la materia, fuera de proyectos, planes y discursos de elocuentes ambigüedades, mientras tanto, nuestro campesino sigue cultivando su pañueñito de tierra con un arado primitivo, a fin de agenciarse el sustento diario y comprarse una camisa nueva al cabo de un año.
El Estado -tan paternal en apariencia- no le proporciona herramientas modernas, ni le asegura un rendimiento remunerador de sus ímprobos afanes agrícolas.

EL CAMPESINO
En el Paraguay, todos hacen falta para forjar un porvenir venturoso, pero nadie, absolutamente nadie, iguala en sacrificio, abnegación y pobreza franciscana al modesto agricultor, que abre besanas en la tierra parda, pródiga pero dura de romper; partidos y gobiernos no suelen acordarse de él sino en los días de elecciones o cuando las revoluciones. Y eso que nuestra riqueza en potencia es agrícola, que no académica ni universitaria.

GALAVERNA
Es un hábil político porque sabe sostenerse en el poder, suele decirse de algunos, cuando esa habilidad consiste, por lo general, en una absoluta falta de escrúpulos: habilidad -sí, por cierto- pero más bien arteras mañas para traicionar a los amigos de ayer, faltar a la palabra empeñada, renegar de principios e ideales, ciertos o mentidos, y volver del revés lo prometido a un ingenuo electorado, consciente o inconsciente de su real o pretensa ingenuidad.

SOBRE LA TV PÚBLICA
En las dictaduras uno solo es el que habla y los demás tienen que escuchar, aunque no lo quieran; en la anarquía hablan todos y nadie escucha, aunque quieran hacerlo; en las democracias, hablan algunos y todos escuchan, porque unos y otros tienen libertad de hacerlo, unos por derecho y otros por deber.

En una baldosa al japonés


Happa-no-Kofu, una editorial de Tokio, ha publicado mis haiku de En una baldosa en una versión bilingüe, japonés-español. El libro ya se vende en Amazon, en este enlace. Arigato, Kazue.

domingo, 20 de mayo de 2012

Waltz No. 2

Es para cerrar los ojos y dejarse llevar por la magia del compositor ruso. Dimitri Shostakóvich, prodigioso y balsámico.


lunes, 7 de mayo de 2012

La prosa militar

Estoy embarcado en la escritura de un conjunto de cuentos ubicados en la Guerra del Chaco. Ello me llevó a recorrer las librerías de viejo, en procura de libros sobre ese conflicto armado. Me sorprendió gratamente ver la gran cantidad de memorias escritas por ex-combatientes, libros ricos en anécdotas y con descripciones del mundo por de dentro, la mirada privilegiada de quien estuvo allí, fuente de primera mano. En la post-guerra, la prosa militar creció en diluvio.

Cuando llegué a tener una veintena de obras sobre el tema, comencé a darles lectura. Y mi sorpresa aumentó al encontrarme en varios de esos libros con pasajes impregnados de un impensable don de elocuencia y oratoria. Páginas habitadas por una prosa excelente y trabajada. Caballeros de las armas y las letras. Prosa de mayores méritos y quilates que la de algunos escritores "profesionales" que he leído. Me hizo acordar del astrónomo Carl Sagan, cuya obra Contacto considero superior a la de muchos novelistas bien establecidos.

En mi paso por los cuarteles comprobé en los militares su muy rudimentario uso del idioma. El pobre manejo se traducía en palabras mal pronunciadas, barbarismos y fagocitación de consonantes fricativas sibilantes. También detestables anfibologías que no siempre facilitaban el cumplimiento de una orden. La famosa disyuntiva armas y letras, me decía. Y no olvidé que el mismísimo Cervantes -escritor y soldado a la par- puesto a emitir juicio falló en favor de las armas por sobre las letras. Similar camino siguió Quevedo.

Algunos dirán que el escaso dominio militar se debía solo a que se trataba del lenguaje oral. Pero no. También leí libros actuales y por un tiempo algunas publicaciones  de la esfera castrense: la prosa de antes gana por goleada. Hay una notoria involución. Eso, o los grandes escritores de uniforme han decidido no dar trabajo a su pluma, escudados quizá tras aquella consabida frase de Ortega y Gasset acerca de la obra más piadosa de estos tiempos.

Me pregunto entonces si la formación académica de los tiempos idos era simplemente más rica en Humanidades. O si los escritores militares recurrían a ghostwriters avant-la-lettre. O si la magnitud del conflicto bélico en el que les cupo actuar  operó en ellos una suerte de milagro esópico a posteriori. Ignoro la respuesta, pero en este aspecto particular me resta solo concordar con Manrique en aquello de que todo tiempo pasado fue mejor.

domingo, 6 de mayo de 2012

Un intelectual llamado Filípides

Él hubiera podido ser doblemente famoso, no solo por su cuerpo sino también por su mente, por su intelecto además de por su resistencia física. Pero ¡ay!, de otra suerte lo entendieron los hados.

Cuando Filípides corría para evitar la destrucción del mundo griego por parte de los persas, se detuvo un rato a respirar y durante esa breve pausa reflexionó en que lo suyo era completamente inútil, porque el movimiento era algo inexistente. En voz alta, se dijo que era imposible recorrer la distancia que había entre su punto de descanso y la ciudad de Atenas, porque para eso debía primero llegar a la mitad de esa distancia, y antes a la mitad de la mitad, pero antes aún tenía que transitar la mitad de la mitad de la mitad y así sucesivamente hasta el infinito. Luego, recordando su misión histórica, dejó de lado esas sudorosas cavilaciones y continuó su carrera como buen maratonista.

Es pena que al llegar a Atenas haya muerto, porque esa idea -adornada de flechas, Aquiles y tortugas- la desarrolló un poco después su compatriota Zenón y pasó a la historia con sus aporías eleáticas.

jueves, 3 de mayo de 2012

Convergencia


Arturo Bray, hombre de vasta cultura,
caballero de las letras y las armas.


Recordando la dura derrota sufrida en Strongest, el Mariscal Estigarribia dice en su libro de memorias:

He ahí todo lo ocurrido en Cañada Esperanza. Hasta ahora no se conoce más responsable que yo de aquel episodio; situación de orfandad que contrasta vivamente con la filiación de la victoria de Campo Vía, cuya paternidad se atribuyen no menos de cuatro sañudos estrategas, cada uno exclusivamente para sí.

Recordé ese párrafo del gran conductor de nuestro ejército, cuando leí este corrosivo fragmento, en "Armas y Letras", las memorias del cultísimo Arturo Bray:

Son tantos los eximios estrategas y consumados tácticos surgidos en la posguerra que cabe preguntarse en cuánto hubiérase abreviado esa contienda, de haber tenido ellos alguna injerencia en la conducción superior de las operaciones. A dentelladas se disputan unos y otros los laureles de tal o cual victoria, pero de los reveses nadie dice una palabra. En tanto, hay quienes reclaman para sí la paternidad de glorias y triunfos, otros afirman que los oficiales paraguayos no conocían siquiera el manejo de la brújula. Por lo visto, entre mariscales y cabos furrieles anduvo la cosa. Lástima y grande fue que los primeros ocultaran su omnisapiencia hasta después de la guerra, pues de otra suerte, la contienda no hubiera durado tres meses.

Es consabido que Estigarribia y Bray se malquerían. Reconforta, no obstante, encontrar algunos puntos de contacto en los recuerdos y el pensamiento de ambos paraguayos brillantes.

martes, 1 de mayo de 2012

Madelón querida

En los últimos tiempos vi -en tres o cuatro lugares diferentes- publicaciones que pretendían "desenmascarar" al Padre Marcelino Noutz (francés el hombre), autor de la letra de la canción "Patria Querida", acusándolo de ser un simple copión. Sucede que el ritmo y la melodía de la canción mencionada corresponden a "La Madelon", una popular marcha  francesa creada en 1914. He aquí una interpretación de la misma:


Puede notarse que se ha cambiado tan solo la letra. La canción que habla sobre una cortesana que coquetea con los soldados se ha metamorfoseado en un tema patriótico y de ardor épico. Cuando uno de los soldados pide su mano a la madelón, ella contesta mutatis mutandis: ¿y por qué debo tomar un solo hombre cuando a mí me gusta un regimiento?

No hay por qué rasgarse las vestiduras ni razón para pedir la cabeza de Noutz, que -pese a su condición de religioso- al parecer era un buen tipo, según referencias de sus contemporáneos. Para zanjar definitivamente la cuestión, copio a continuación un fragmento del delicioso libro "Armas y Letras" del ilustre Arturo Bray:

Por aquellos años pedí a mi querido amigo, el ya nombrado Padre Marcelino Noutz, que le pusiera letra en español a la conocida canción "La madelon", tan en boga en el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial. Accedió al P. Noutz con todo gusto a mi pedido; en esa forma nació la que hoy se entona en cuarteles y colegios, cuyas estrofas iniciales son: "Patria querida, somos tu esperanza...". Fue cantada por primera vez por los soldados del Batallón 5to. de Infantería, cuyo mando ejercía yo en Puerto Sajonia, el 27 de noviembre de 1.924, bajo la batuta del maestro Pedro Carpinelli. Reivindico para aquel fervoroso amigo del Paraguay, que fue el P. Noutz, el honor y el mérito de haber incorporado a nuestro ejército tan hermosa como perdurable canción, de emotiva y significativa letra.